FLEXIBILIDAD PRODUCTIVA

Para poder acercarnos a una definición de producción flexible podemos ligar éste al ámbito de la manufactura, la cual permite fabricar una gran variedad de productos a diversos volúmenes y con costos muy bajos, y a la necesidad de desarrollar  sistemas de producción que pudiesen adaptarse a la demanda de un mercado con una gran incertidumbre y siempre cambiante en cuanto a gustos y pedidos, todo esto contribuyó a que se persiguiera como meta la flexibilidad productiva. Para poder satisfacer las demandas del mercado en forma variable, las industrias que tradicionalmente producían grandes series (todos los productos iguales), se han convertido en empresas de gran volumen, pero de serie pequeña. Por esta razón, las máquinas en serie o las líneas especializadas no podían ser la única solución, pues esta configuración de equipos era muy rígida, sólo servían para una pieza o producto y además no podían ser reutilizados de nuevo una vez que cesaba la demanda del artículo. Esto hacía que los costos de producción fuesen muy elevados al momento de introducir un nuevo producto. Por otra parte, el trabajo en cadena y repetitivo era cuestionado por las enfermedades profesionales que genera esta forma de realizar el trabajo.

 En este contexto nacen diferentes puntos de vista tendientes a buscar una mayor flexibilidad productiva, en el producto, volumen y las líneas de producción, estas consisten en lo siguiente:

ü      Flexibilidad del producto: una empresa es más flexible si produce mayor variedad de productos.

ü      Flexibilidad del volumen: se trata de conseguir diferentes volúmenes de producción, aumentando o disminuyendo la velocidad de la línea de producción.

ü      Flexibilidad de las líneas de producción:  se trata de distribuir los trabajadores y máquinas de tal forma de obtener la máxima adaptación a los nuevos productos. Las máquinas, se diseñan para cambios de útiles muy rápidos y los trabajadores reciben una formación polivalente para manejar varias máquinas y procesos.

Por otra parte la flexibilidad también se ha ocupado del diseño, la que está determinada por la capacidad del sistema para introducir cambios en el mix de productos, en el diseño de los productos ya existentes, o para la creación de nuevos productos en una familia.

 

Otros autores orientan a la flexibilidad productiva definiéndola desde tres dimensiones articuladas que la empresa deberá considerar conjuntamente: una tecnología física flexible, una organización de la producción flexible, una gestión flexible de la mano de obra.

 La Tecnología Flexible: la empresa deberá usar tecnología capaz de adaptarse a los constantes cambios del mercado y esto lo lograra a través de una mayor precisión en su proceso reduciendo el desperdicio de material y la necesidad de rectificado; el reemplazo de varias máquinas convencionales para disminuir el espacio de planta; el cambio automático de herramientas y su concentración, antes realizadas en distintas máquinas, permitirá disminuir los tiempos de espera, operación y transporte en el proceso y la posibilidad de cambiar el producto con una variación en el programa, lleva a reducir los tiempos de preparación y programación de máquinas.

 Organización de la producción flexible: Los nuevos conceptos de la producción se resumirán en cinco elementos relacionados y mutuamente implicados entre si, como son: la implantación del sistema de Justo a Tiempo, estableciendo los inventarios y los volúmenes de producción en cantidades adecuadas en el momento preciso; la desfuncionalización del soporte técnico (control de calidad, planificación y control de la producción, mantenimiento, etc.) para integrarlo directamente al trabajo en la planta; la implantación del control total de calidad, a través del control estadístico en todo el proceso, el control de calidad en el puesto de trabajo por parte de los operarios y la organización de los círculos de calidad y por ultimo la especialización horizontal, con un fuerte desarrollo de proveedores que garantice un flujo continuo de insumos de óptima calidad. La implementación de estos elementos permitirá.

1) La reducción de tiempos de transporte, espera y de inventarios intermedios, provocado por la organización en “talleres” (grupos de tornos, taladros, etc).

2) La reducción de los rechazos por el mejoramiento en el control de calidad.

3) La disminución de stocks de insumos a cause de la política de desarrollo de proveedores.

4) El mayor use de las máquinas en turnos extra, ya que las células semi-autónomas se responsabilizan en una importante medida de control de calidad, supervisión, etc.

5) La generación de economías de escala a cause del proceso de especialización.

 

La gestión flexible de la mano de obra: se incentivara la participación de los trabajadores y se mejorara la calidad de vida en el trabajo a fin de lograr un mayor compromiso de los trabajadores mejorando la productividad; la empresa deberá contar con mano de obra temporal, parcial o subcontratada para responder a los distintos pick de demanda, lo que permitirá: uso pleno de las máquinas, posibilitado por la calificación, rotación y polivalencia de los operadores; El ajuste del use del capital y del trabajo a las fluctuaciones de la demanda, y la efectiva implementación del Control Total de la Calidad y mejoramiento continuo de éste a lo largo de todo el proceso.

 Como hemos observado, existen diferentes tendencias que los autores dan a la definición de flexibilidad productiva, sin embargo, aquellas definiciones dejan claro el conflicto existente entre conflicto presente entre la flexibilidad y la teoría económica sobre variedad de productos tratada en clases. A continuación mencionaremos algunas soluciones que los investigadores han buscado a través de la historia y las recomendaciones que estos hacen para disminuir dicho conflicto.

 SOLUCIONES

 Diferentes soluciones se han desarrollado para hacer frente a las fluctuaciones de la demanda y aumentar la flexibilidad productiva, por ejemplo el just in time (Taichi Ohno la desarrolló en  1991) donde se cumplieron algunas expectativas de la producción flexible, luego aparecieron otros sistemas como el flujo en línea acompasado (por el operario Flao que utiliza a las personas junto a una línea de producción como base de su flexibilidad), también esta el sistema de producción flexible FMS (que utiliza la automatización como fuente de su flexibilidad).

Los tres sistemas anteriores unido a los sistemas artesanales “por encargo” o job shop y “flujo en lotes”, completan lo que algunos autores han agrupado como sistemas de producción flexibles

 La empresa flexible se convierte así en un modelo a seguir y frente a la producción en serie, la alternativa vino a ser la producción diversificada, con lo cual resultaba necesario incorporar a la empresa una especialización dúctil, que pudiera adaptarse a las tendencias del mercado. La empresa  había de ser capaz por tanto de utilizar maquinaria y equipos plurifuncionales. La especialización flexible, significaría: sustituir las economías de escala por la economías donde se abandonara la producción de bienes estandarizados buscándose una variación cada vez mayor de los productos, produciéndose pequeñas tiradas, en unidades productivas flexibles, y dedicadas en cada caso a una diversidad de círculos de clientes. Había de utilizarse por ello tecnología de base microelectrónica, contratar trabajadores que aportaran  inteligencia a los procesos productivos, utilizar los mecanismos  de subcontratación de mano de obra para aquellas actividades consideradas partes no esenciales del negocio principal del contratista, y materializar la reunión de empresas en redes, como mecanismo para obtener un valor añadido a través de la cooperación tecnológica. Los nuevos modelos organizativos en una dirección opuesta a los nuevos requerimientos, han valorado significativamente la calificación y competencia profesional en su vertiente individual y colectiva, los conocimientos, y por tanto la autonomía en el trabajo. Se retrata así lo que hoy en día viene a denominarse la empresa flexible y cuya permeabilidad le permite adaptarse a un mercado globalizado, y donde gran parte de los presupuestos empresariales y sindicales tradicionales han de modificarse con el objeto de poder mantener estructuras productivas con capacidad de competencia.

 La adaptación de los sistemas de producción tradicionales a sistemas flexibles requiere importantes cambios organizativos en las fábricas en cuanto al tipo de maquinaria utilizada, características del personal, gestión de stocks, gestión de la calidad, distribución en planta, etc. Evidentemente esa adaptación debe ser lenta y paulatina sobre todo porque afecta fundamentalmente a la concepción del papel que desempeñan los trabajadores en la empresa. En este proceso aparece la flexibilidad de gestión productiva, ésta puede definirse como la capacidad de una empresa para variar volumen, gama, mix, enfrentar «peaks» estaciónales y también como la habilidad para enfrentar mal funcionamiento organizacionales/tecnológicos y errores de previsión de la demanda. Existen seis puntos relevantes en la flexibilidad de gestión productiva que nos parece interesante mencionar:

 Flexibilidad de externalización: es la capacidad de la empresa de recurrir a proveedores externos para insumos o servicios necesarios para la producción. Esta flexibilidad no sólo está exógenamente determinada (mercados, infraestructura y sistema regulatorio que reduce costos de transacción y facilita contratación externa), sino que también depende de la estrategia competitiva de la empresa y de sus habilidades competitivas.

Flexibilidad de volumen, o la capacidad de variar el volumen de producción de uno o más items producidos, sin pérdida de los márgenes operacionales cuando hay retracción de demanda, o sin costos extraordinarios significativo, cuando hay expansión de producción y/o capacidad productiva. Esta flexibilidad será tanto mayor mientras más haya logrado externalizar procesos, servicios y contratación de mano de obra. Un caso particular de esta modalidad de flexibilidad es la flexibilidad para enfrentar variaciones estacionales de la demanda y producción de bienes.

Flexibilidad de gama, entendida como la capacidad de introducir y/o retirar piezas y componentes de línea, o de introducir modificaciones en los productos/componentes existentes. Se trata de una flexibilidad de diferenciación de producto, no basada en el marketing, sino en un cambio efectivo en la familia o gama de productos. Frecuentemente, el tiempo de maduración de una inversión es menor que el tiempo de vida del producto. Ello genera la necesidad de que en un mismo establecimiento productivo, debe generarse la capacidad de producir bienes diversos a lo largo de un horizonte de tiempo mayor que la vida individual de cada producto. Esto genera la necesidad de una elevada integración entre proyecto, diseño y fabricación del producto.

Flexibilidad de «mix», que consiste en la capacidad de alterar el mix de producción dentro de una familia o gama determinada de productos. Esto comprende las actividades de setup o tiempos de preparación de la producción, organización de abastecimiento de los insumos, adecuación de los planes de mantención, así como la capacidad de relocalizar la fuerza de trabajo en las líneas de producción.

Flexibilidad para enfrentar fallas del sistema productivo, que consiste en la capacidad de la empresa para resolver problemas tales como accidentes, deterioro de equipos, variaciones en la calidad de los insumos, escasez de recursos, etcétera. Esta flexibilidad es decisiva cuando se trata de producciones con temporalidad crítica (por ejemplo, perecibilidad producción de alimentos o sistemas de producción «just in time») o que se caracterizan por su alto grado de automatización. En este útimo caso, los sistemas de manufactura flexible (SMF) están concebidos para posibilidades alternativas de rutina del proceso productivo, en base a criterios de producción paralela, modular, redundante, en red o malla de líneas.

Flexibilidad para enfrentar errores de previsión, que consiste en la capacidad de rectificación o modificación de la secuencia y ritmo de producción, debido a fallas en la predicción de las ventas o en el uso de insumos, sin que ello implique recargas excesivas en los costos de la empresa.

 Las soluciones, como hemos observado, son variadas. Existen también modelos matemáticos prácticos como por ejemplo la programación lineal que minimiza costos y/o maximiza utilidades, u otros como el diseño modular (sistemas de producción que elaboran partes o piezas básicas del producto final, y luego combinan las mismas de acuerdo al pedido del cliente, estas partes o piezas básicas son denominadas módulos.)

 

me facino el contenido de este aticulo, pero megustaria conocer mas hacerca de estos procesos como: como implantarlos en una empresa que produce productos en masa, gracias !adios1 suerte.

hola

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS
Cerrar
ecoestadistica.com